ECCEMA O ECZEMA

El eccema es una patología, por lo general, muy fácilmente reconocible y diagnosticable en casi toda la extensión de nuestra piel. Además, su tratamiento, dependiendo del tipo, suele ser sencillo. Sin embargo, cuando se sufre en el cuero cabelludo ambas circunstancias son más difíciles: si diagnostica con mayor dificultad y su tratamiento es mucho más arduo, sobre todo y tal y como veremos, si nos encontramos con ciertos tipos y circunstancias que se añaden al problema.

¿Qué es un Eccema o Eczema?

Llamamos eccema tanto a la enfermedad de la dermatitis como al principal de sus síntomas, que es un ronchón de piel cuyas características se han visto alteradas, desmejorándose.

Esta alteración se puede dar en toda la extensión de la piel siendo, por lo general, bastante duradera y presentándose en mayor proporción en menores, aunque no es infrecuente en adultos.

Encontramos que existen dos tipos básicos: atópico y de contacto (o por contacto).

También encontramos la conocida dermatitis del pañal, que afecta a los pequeños en el área genito-anal.

También damos con la dermatitis seborreica o eccema seborreico, que sería aquel que se presenta en el cuero cabelludo así como en el rostro.

Finalmente, saber que se ha introducido ya la neurodermatitis como un tipo debido a que su causa no es de origen físico sino que se da de manera neuronal.

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Síntomas del eczema

Sus síntomas hacen que este problema sea, como hemos adelantado, fácil de diagnosticar. Estos incluyen piel seca, inflamada y enrojecida, picor, vesiculación con su correspondiente exudación, aparición de costras (por el rascado) y descamación.

Además, su aparición puede ser periódica, de manera que podemos ver cómo esta sintomatología desaparece durante, incluso, meses, para poder darse una nueva exacervación de duración prolongada y variable.

Cabe mencionar que otros síntomas, por así decirlo (realmente se dan en paralelo), son el asma y la fiebre del heno.

Causas eccemas

La causa de esta enfermedad o patología depende del tipo de eccema, siendo, de hecho, los moivos los que hacen que las clasifiquemos de una u otra manera.

  • La atópica se da al ingerir o inhalar alérgenos.
  • La de contacto, como podemos adivinar, se produce cuando tenemos contacto directo con elementos que nos hacen reaccionar como pueden ser el látex, la savia, los metales…
  • La dermatitis del pañal, común en el bebé, se da de manera más “extraña” o menos relacionada con el resto, por así decirlo. En este caso, vemos que el motivo es el estancamiento de humedad en una situación de calor que se prolonga.
  • La neurodermatitis tiene su origen en problemas neuronales, principalmente el estrés. Lo que ocurre es que se da un picor que hace que nos rasquemos de manera automática hasta que nosotros mismos nos producimos la alteración de la dermis.

Hay que decir que, a excepción del eccema del pañal, el resto vienen dados porque se produce una modificación en nuestros glóbulos blancos.

Tratamiento eccema

El eccema no tiene cura como tal. Lo que hacemos es atacar el factor desencadenante y paliar los síntomas. Ello ayuda a que las fases activas sean mucho más llevaderas y que el tiempo de letargo se alargue.

Algunos fármacos que se recetan son controladores del picor, reparadores cutáneos, medicamentos para parar la infección si la hay, antiinflamatorios (como dermocorticoides), anticuerpos y otros inyectables, antihistamínicos…

Una correcta higiene e hidratación, un estilo de vida saludable en todos los sentidos (incluido el psicológico, tapar la zona si no puedes evitar el rascado, la terapia, el uso de prendas naturales y cómodas y las duchas cortas son excelentes complementos para prevenir y tratar el eccema.

 

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